Americas
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Contenido
Las Américas

- Agricultoras en Bolivia limpiando granos de quinoa con el viento. Crédito: D. Astudillo. Ver: Una máquina sencilla para aumentar notablemente el consumo de quinoa y mejorar la nutrición. Noticia y podcast (junio 2007).

- Foto de Passiflora auriculata, una variedad de Pasiflora. Crédito: R. Vásquez. Fotografía proveniente de la Base de datos de Frutas del Nuevo Mundo (New World Fruit Database).
La región de las Américas está conformada por 36 países independientes y/o territorios, que albergan una gran diversidad de regiones debido a la gran variedad de climas y topografía. Existen regiones subpolares en el sur y en las partes altas de las montañas, regiones templadas y subtropicales, desiertos, savanas y regiones con bosques tropicales. Las grandes elevaciones dentro de las zonas tropicales crean un amplio rango de condiciones climáticas y ecogeográficas, concediéndole a la región una gran diversidad biológica, agrícola y cultural.
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Biodiversidad agrícola nativa
Después de la llegada de Colón, la biodiversidad agrícola de este hemisferio realizó contribuciones importantes a la dieta y al suministro de alimentos mundial. Las civilizaciones andinas y mesoamericanas prehistóricas domesticaron especies de importancia global, entre las que tenemos el maíz, papa, batata o camote, tomate, algodón, yuca, tabaco, fríjol, calabaza, vainilla, cacao, maní, ají y pimentón, entre otros.
Un variado número de especies que actualmente están siendo subutilizadas, también han sido domesticadas en las Américas. En los Andes, granos como la quinua al igual que una enorme variedad de raíces y tubérculos hacen parte del sustento y la dieta de muchas comunidades de agricultores. En tierras de regiones más bajas, los agricultores están cultivando muchos tipos de frutas tropicales: papaya, chirimoya, granadilla, babaco, sapodilla, entre muchas otras. Investigaciones de las características nutricionales y agronómicas de estas, están ayudando mucho a los agricultores y consumidores a redescubrir y apreciar la importancia de la agrobiodiversidad de esta región.
Bioversity y otros centros de investigación agrícola del CGIAR están a la vanguardia de estas investigaciones. Trabajos particularmente importantes para las Américas están siendo realizados por el Centro Internacional de la Papa (CIP) en Lima, Perú, el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) en la Ciudad de México, y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) en Cali, Colombia. Todos estos centros mantienen colecciones importantes de recursos fitogenéticos de las Américas.
Agricultura regional conectada al mundo
A pesar de la riqueza de la agrobiodiversidad en las Américas, gran parte de la agricultura, especialmente aquella generadora de ingresos y las dependientes de actividades de ganancia por intercambio en el exterior, dependen de especies introducidas de otras partes del mundo. Entre estas especies tenemos la caña de azúcar, banana, arroz, soya, café, trigo, cítricos, uvas de mesa, frutas de especies caducifolias, mango y espárrago, entre otros, que son de gran importancia económica en varios países de la región.
Sin embargo los agricultores de subsistencia también se han beneficiado de la introducción de especies de zonas templadas como el haba y la cebada, las cuales se han convertido en elementos importantes de la dieta y la economía de los agricultores en la región Andina. Esta interdependencia continua entre las Américas y el resto del mundo no siempre se ha apreciado en el debate público en relación a cuestiones de propiedad y legislación de acceso a los recursos fitogenéticos.
Lucha contra la erosión genética
En los últimos años la migración hacia áreas urbanas, la colonización y la degradación de los ecosistemas naturales y las prácticas de la agricultura moderna han provocado la erosión genética de variedades de especies nativas y sus parientes silvestres. Sin embargo, la diversidad genética de especies nativas y de especies silvestres útiles todavía está siendo mantenida in situ por agricultores indígenas y tradicionales, particularmente en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Paraguay y Perú. Uno de los retos mas grandes que tiene la ciencia agrícola hoy en día, es frenar la erosión genética de esta diversidad, asegurar su conservación efectiva, y aumentar su utilidad para el bienestar de las poblaciones locales.
The Americas
The Americas region, which comprises 36 independent countries and territories, harbours a diversity of climates and topography: sub-polar climates in the south and in the mountains, temperate and sub-tropical areas, deserts, savannas and tropical forests. High elevations within the tropical zone creates a broad range of climatic and ecogeographic conditions. This has given the region a wealth of biological, agricultural and cultural diversity.
Native agricultural biodiversity
Following Columbus' arrival, the hemisphere's agricultural biodiversity made important contributions to the world's diet and its food supply. The prehistoric Mesoamerican and Andean civilizations domesticated crops of global importance, including maize, potato, sweet potato, tomato, cotton, cassava, tobacco, beans, squashes, vanilla, cacao, peanut and peppers, among others.
A number of other species, currently under-exploited have also been domesticated in the Americas. In the Andes, grains, such as quinoa as well as a tremendous variety of roots and tubers crops are still central to the livelihoods of many farming communities. In lower lying areas, farmers are cultivating many kinds of tropical fruits; papaya, cherimoya, sweet granadilla, babaco, sapodilla to name just a few. Research into the nutritional and agronomic qualities of these crops is helping farmers and consumers rediscover and appreciate the importance of the region’s agricultural biodiversity.
Bioversity and other CGIAR agricultural research centres are at the forefront of this research. Of particular importance to the Americas is the work being done by the International Potato Centre (CIP) in Lima, Peru, the International Maize and Wheat Improvement Center (CIMMYT) in Mexico City and the International Center for Tropical Agriculture (CIAT) in Cali, Colombia. All of these Centres hold important collections of plant genetic resources from the Americas.
Regional agriculture connected to the world
Despite the richness of native crop diversity, much agriculture in the Americas, particularly income-generating and foreign exchange-earning activities depend on crops introduced from other parts of the world. Sugarcane, banana, rice, soybean, coffee, wheat, citrus, table grapes, deciduous fruits, mango and asparagus are of great economic importance in various countries in the region.
But also subsistence agriculturalists have also benefited from the introduction of temperate European species, such as faba beans and barley, which have become important elements in Andean diets and peasant economies. This continued interdependence between the Americas and the rest of the world is not always appreciated in the public debate on ownership and access legislation issues of plant genetic resources.
Fighting genetic erosion
In recent years, migration to urban areas, colonization and degradation of natural ecosystems and modern agricultural practices have provoked the genetic erosion of native crop varieties and their wild relatives. Nevertheless, native crop genetic diversity and useful wild species continue to be maintained in situ by indigenous and traditional farmers, particularly in Argentina, Bolivia, Brazil, Colombia, Ecuador, Guatemala, Mexico, Paraguay and Peru. One of the challenges faced by agricultural science today is to curb the genetic erosion of this diversity, ensure its effective conservation and enhance its utility for the well-being of local populations.










