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Bolivia lidera el camino para reconocer a los Agricultores como Custodios de la Agrobiodiversidad

Foto: Bioversity International/G.Baldinelli

Bolivia ha realizado un reconocimiento a los agricultores custodios de la agrobiodiversidad como contribuyentes claves para la conservación de la biodiversidad, la seguridad alimentaria y los ingresos, tanto en el presente como en el futuro, para sustentar y cuidar del planeta. 

Bolivia ha realizado un reconocimiento a los agricultores custodios de la agrobiodiversidad como contribuyentes claves para la conservación de la biodiversidad, la seguridad alimentaria y los ingresos, tanto en el presente como en el futuro, para sustentar y cuidar del planeta. 

El gobierno boliviano a través del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal - INIAF acaba de anunciar que está en proceso de  implementación de la Red de Bancos de Germoplasma del Sistema Nacional de Recursos Genéticos y que en este marco se reconoce por primera vez, el papel los 'agricultores custodios' como contribuyentes importantes  y complementarios a la conservación de la biodivesidad; las acciones de conservación in situ, al igual que que la conservación de la biodiversidad ex situ son dos vías complementarias e igualmente importantes para la conservación de los recursos genéticos, considerados como recursos estratégicos para la construcción de la seguridad con soberanía alimentaria de los pueblos.

El INIAF marcó este reconocimiento formal en  un taller de agricultores custodios llevado a cabo la semana pasada en La Paz, Bolivia, por medio de la firma y presentación de un Manifiesto de Gratitud a los Agricultores Custodios de la Agrobiodiversidad (hipervínculo a continuación), que por siglos y bajo diferentes intensidades de presión física, social y cultural cumplieron con su rol de guardianes de agrobiodiversidad. De esta forma su trabajo ancestral se logró institucionalizar lo mismo que sus instrumentos como la documentación participativa en finca y las prácticas de monitoreo para la agrobiodiversidad.

Don Ricardo Vargas es un agricultor custodio de la región Andina que ha cultivado la tierra cerca del Lago Titicaca toda su vida. En su finca conserva 24 variedades locales tradicionales, incluyendo 15 variedades de papa, seis de oca y otras varias de quinua y cebada. Hoy en día Don Ricardo tiene más de sesenta años y es visto por su comunidad como un líder. El trabaja activamente con su esposa, Doña Francisca, compartiendo el profundo conocimiento de la agrobiodiversidad agrícola que poseen con otros agricultores de la comunidad. Doña Francisca tiene un conocimiento particular que aprendió de su madre en relación a cuales semillas se seleccionan en época de sequía y estrés ambiental. Agricultores custodios como Don Ricardo y Doña Francisca han sido reconocidos por el gobierno boliviano por su invaluable contribución a la seguridad alimentaria.

El  representante del INIAF, José Campero Marañon mencionó: "reconocemos que los agricultores custodios son un recurso estratégico que ayudará a Bolivia, a utilizar y salvaguardar la rica diversidad de cultivos valiosos que el país posee tanto en las fincas como en la naturaleza, para alcanzar sistemas agrícolas sostenibles para mejorar la nutrición y la seguridad de los ingresos en el futuro. Este Manifiesto formaliza nuestra gratitud al trabajo que los agricultores custodios de la agrobiodiversidad han llevado a cabo por siglos para resguardar la diversidad que heredamos hoy en día, y el conocimiento asociado a su valor, debido a que hoy en día no sólo Bolivia sino el resto del mundo están buscando cultivos que sean capaces de adaptarse a los actuales desafíos climáticos."

Una contribución importante a este hito histórico ha sido el extenso trabajo por cerca de una década que se ha venido realizando con las especies olvidadas y subutilizadas, el cual ha sido coordinado e implementado en Bolivia por Bioversity International y la Fundación PROINPA, y apoyado por el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (IFAD), agencia especializada de las Naciones Unidas.

"En el IFAD, consideramos a la agrobiodiversidad como un insumo importante para mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición, la adaptación al cambio climático, la generación de ingresos, oportunidades de empleo y para impulsar la autoestima de los miembros de las comunidades locales", dijo Rima Alcadi, Consultora del Portafolio de Subvenciones del IFAD.

"Por medio de nuestro trabajo con Bioversity International y con otros socios como INIAF, PROINPA, CETHA Tupac Katari, Samaritan’s Purse y CARE Bolivia que tienen nuestra misma forma de pensar, hemos podido demostrar que los pequeños agricultores juegan un papel importante  en la conservación de la agrobiodiversidad y el conocimiento tradicional asociado a este. Bioversity International ha sido muy proactivo en asegurar que el valor de la agrobiodiversidad sea reconocido – desde el nivel local, pasando por todos los niveles, hasta los niveles más altos de compromisos de políticas internacionales. Sabemos que si no se reconoce el valor de la biodiversidad, no habrá esfuerzos para conservarla. Estamos increíblemente orgullosos del éxito que hemos alcanzado en Bolivia, y esperamos que podamos institucionalizar los resultados en otros países."

"Estamos realmente emocionados viendo como estas iniciativas que venimos trabajando desde hace varios años atrás en Bolivia, están siendo contempladas en la construcción del Sistema Nacional de Recursos Genéticos y darle seguimiento al desarrollo del Manifiesto por medio de la institucionalización de una Red de Agricultores Custodios en Bolivia a establecerse en centros de agrobiodiversidad de los alrededores del Lago Titicaca y otros del país, por medio de una iniciativa apoyada por el IFAD", dijo Wilfredo Rojas de PROINPA. "Para salvaguardar efectivamente la agrobiodiversidad, se necesitan usar enfoques tanto de conservación ex situ como por ejemplo la conservación de la diversidad en bancos de germoplasma, como de enfoques de conservación in situ donde esta diversidad se conserve en finca o en estado silvestre". Es fundamental que los diferentes actores del país a la cabeza del INIAF trabajemos juntos para lograr la complementación de ambos enfoques.

Para Stefano Padulosi de Bioversity International, conservar la diversidad fitogenética ex situ tiene muchas ventajas como la capacidad de conservar muchas variedades en un espacio limitado y que los usuarios tengan acceso relativamente fácil a estos materiales conservados. La conservación in situ ofrece un enfoque complementario, que contrario al de los bancos, permite una evolución dinámica de las especies a través de la selección humana y natural en su ambiente, y con miras por ejemplo a la adaptación al cambio climático. De esta forma también se salvaguarda el conocimiento tradicional asociado con su uso a través de los agricultores que usan y valoran este recurso. Sin embargo, la conservación in situ requiere entender qué tanta diversidad existe, dónde y cómo está siendo utilizada. Más aún, debido a que ésta puede ser vulnerable debido a la degradación de tierras y ecosistemas,  o a eventos ambientales extremos como inundaciones. Por tanto, se necesita un sistema de respaldo, y es en este punto donde la conservación ex situ juega un papel complementario. En Bioversity International, estamos promocionando la integración de estos dos sistemas complementarios.”

"En Bioversity International tenemos la visión de tener una red mundial para la conservación in situ que complemente la que ya existe para bancos de germoplasma (ex situ), y más aún un paso de gran importancia es el hecho de que Bolivia, ya ha reconocido los dos enfoques como de igual valor", concluyó Stefano Padulosi.

"Hoy en día existe un amplio consenso en el reconocimiento del importante papel que jugará la agrobiodiversidad en alcanzar sistemas sostenibles de producción y consumo de alimentos, al igual que en la reducción de la pobreza rural. Teniendo en cuenta este contexto, el reconocimiento de los agricultores custodios es un gran paso hacia adelante. El próximo e importante paso para asegurar sosteniblemente nuestros recursos in situ, se deberá realizar a través del desarrollo de un ambiente de apoyo hacia la conservación en finca por medio del desarrollo de incentivos para que las comunidades locales puedan actuar como administradores de la diversidad, vinculando agricultores custodios a los mercados, e incrementar las capacidades de los actores de las cadenas de valor para mejorar el uso de los cultivos tradicionales.

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Descargar el Manifiesto de Gratitud a los Agricultores Custodios de la Agrobiodiversidad

Foto: Bioversity International/G.Baldinelli

 

Esta investigación es parte del programa de investigación de CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS).

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